viernes, 31 de mayo de 2013

Escondida del amor.


El amor un sentimiento tan esencial en la vida, pero a la vez tan doloroso. Tan hermoso pero tan terrible. Como escuche una vez, el amor es la cura pero también es la enfermedad. Pero creo que hoy en día, nos fijamos mas en la enfermedad que en la cura. Nos preocupamos mas por las consecuencias de este que por la alegría y la esencia que trae. Por los largos años que conforman mi vida, que no son tan largos, he escuchado infinidades de veces: "El amor no existe", "Estas muy joven para saber que es amor", y afirmaciones por el estilo.

Estoy en total desacuerdo con esas afirmaciones, ¿el amor no existe?.. Entonces, ¿cual es ese sentimiento que me hace volar sin tener alas?, ¿que me muestra otra cara del mundo?, ¿que suprime la melancolía?, ¿que me abraza cuando no tengo a nadie?, ¿que me impulsa a vivir?. Dime mundo, ¿si el amor no existe, entonces la vida no sería una mentira?. Mi verdad esta en el amor, mi vida la impulsa el amor y mis acciones son por amor. El amor existe, es tan real como el aire que llena mis pulmones, es tan real como aquel árbol que de pequeña le arrancaba hojas, es tan real como mi cuerpo, es tan real como la vida misma.

"Estas muy joven para saber que es el amor". Tantos adultos me lo han dicho, y tantas veces les he dicho que no están en lo correcto. Lo conozco desde antes que naciera, desde que estaba en el vientre de mi madre y sentía su corazón, como ella me sentía a mi. Aunque no tengo memoria de esos momentos, sé que amaba aún cuando no tenía ni un día de nacida. Si soy muy joven para saber que es el amor, para sentir amor, para vivir el amor, ¿que fue ese sentimiento que me creo? No estoy de acuerdo con esas personas que lo afirman, por que fuimos creados con amor y desde el día que nacemos, ya lo sentimos y conocemos.

Por mucho tiempo, fui la esencia de ese amor que me creo, y tal vez lo sigo siendo, queriendo con el alma mas que con la mente. Queriendo con entrega y no con obligación. Pero desde pequeña, me he sentado a ver como las personas fingen amar, fingen ser reales. Y no me refiero al amor que se tiene una pareja, me refiero a todos los tipos de amor. Al amor de familia, al amor de amistad, al amor que solo se encuentra en una persona, a todos. Por tanto años me he sentado a ver la falsedad de los corazones, y simplemente llorar en silencio. Simplemente no reflejar el dolor que me causan grandes o pequeñas cosas. Tengo la libertad para amar y ser amada, pero le tengo una desconfianza terrible a las personas que prometen amor. Les tengo tanto temor y tanta inseguridad, que me caracterizo por ser una persona que no promete. Ni dice un "Juntos por siempre", "Estaré para ti", "Nunca te dejaré" y tantas promesas que hacemos cuando estamos enamorados o nos volvemos dependientes de una amistad, que se disfraza de ser eterna.

Siempre me he escondido detrás de mi misma, expresando mis sentimientos y mi vida entera, pero sin demostrar lo que se oculta detrás de una sincera sonrisa. Si, una sincera sonrisa. Porque gracias al Cielo, tengo la libertad de sonreir aunque el mundo se me caiga, tengo la paz de sonreír mientras lloro, tengo la seguridad de sonreirle a los problemas, de sonreirle a esas personas que me pisotean y sin querer o queriendo me causan un dolor inmenso. Por eso vivo escondida del amor, por eso no me atrevo, por eso no dependo de nadie que no sea Dios, por eso soy como soy.

No le temo al amor, no le temo a la amistad, no le temo al humano. Le temo a la maldad que hay en ellos, le temo a la mentira que hoy en día se encuentra en la amistad, le temo a esas caras sonrientes que me abrazan y me dicen 'Te amo' pero cuando necesito a alguien que me levante son los primeros que me dan las espaldas. Creo en el amor, pero conozco el odio. Creo en la verdad, pero vivo en un mundo lleno de mentiras. Creo en las personas, pero aprendí a no depender de ellas.

Pero aun así, aun así, tengo un amor tan increíble y tan sufrido que me ha dado Dios, que soy feliz aunque me hagan daño, que levanto al que me dejo en el suelo, que abrazo al que me negó un abrazo cuando mas lo necesitaba. Tengo un amor tan grande, que el orgullo no prevalece ante la mayor infidelidad... Pero aun así, el amor me obliga a perdonar la mayor infracción.

Muchas personas me toman como la persona mas fuerte y otros como la mas sensible, pero la verdad.. No me preocupo por ser fuerte o sensible, simplemente soportar todo y seguir adelante. Simplemente; amar, ser amada y sufrir las consecuencias. Sufrir los daños. Sufrir las mentiras. Pero sabiendo que a pesar, de los sacrificios, vendrán las alegrías las cuales quiero vivir, vivir los bellos momentos, las sonoras risas, los torpes momentos, las estupidez discusiones que se arreglan de una dulce forma. Vivir el amor con sus beneficios y sus males.

Vivo y sufro, pero sonrió y no me dejo derrumbar. Con los años y las experiencias he creado un escudo que me protege. Tal vez, muy pocos me entiendan, muy pocos comprendan el motivo de tal escudo, tal vez, muy pocos comprendan porque me escondo... Pero yo entiendo mi propia ilógica que para mi es lógica. Como dicen, la lógica no tiene lógica, ¡eso la hace ilógica! Y así es el amor, una combinación de razón y locura que sobrepasa todo entendimiento.. Al no entenderlo, me equivoco. Y aunque el amor es lo mejor que hay...



Por precaución y protección:

Escondida del amor.

miércoles, 29 de mayo de 2013

"Tengo un armario lleno de hojas donde mis poemas escribo, mis sentimientos expreso y mi alma desnudo"

A veces, no sé ni como presentarme. Algo tan sencillo, pero tantas maneras de realizar dicha acción. Así que antes de explicar la frase de arriba, diré quien soy. Me llamo María Fernanda, una pensadora y escritora en su pensamiento. Este blog es un paso para mi, el cual cree sin un propósito especifico. Simplemente compartir con el mundo mis escritos, en vez de, lo que he acostumbrado, escribir en hojas y guardarlas en mi armario.


"Armario de Secretos". El nombre de mi blog es un resumen de una frase que una tarde de lluvia y melancolía escribí. Toda mi vida, o lo que recuerdo de ella, siempre he escrito en hojas arrancadas de un cuaderno las cuales almaceno en una pequeña caja llena de grandes secretos y sentimientos. Pero con el tiempo no hay rastro de esos escritos. A veces quisiera compartir con la humanidad lo que creo y pienso, pero la mejor forma de expresarme la consigo en la escritura. Pero siempre he tenido la gran inquietud, ¿a quien podrá importarle lo que yo escriba?

Muchas veces, nos cohibimos de expresarse al mundo, sea de la forma que mejor desarrollemos. Por canciones, por poemas, hablando, por escrituras; cada persona tiene su manera. Pero sea cual sea esta, nosotros mismos nos ponemos barreras para mostrarla. Nosotros mismos somos nuestro mayor enemigo. Así que solo nosotros mismos podemos vencernos. 

Cuando escribí la frase presentada al principio, sólo escribía en pocas palabras mi realidad. Guardo en un viejo armario, en una pequeña gaveta todos mis escritos. Hojas arrugadas, hojas arrancadas de una libreta, escritos olvidados, escritos nuevos, tanto he guardado ahí. Tantos sentimientos, tantos pensamientos, tantos secretos... Mi vida entera. 

Desnudar mi alma con un lápiz y una hoja, siempre ha sido mi mejor opción. Mi mejor salida, gritar   con letras, llorar en poemas y escribir lo que no puedo pronunciar. La escritura siempre fue, siempre es y siempre será mi mejor salida. La única forma de mostrar el alma que se esconde detrás de esta armadura llamada: Cuerpo.