Paseo mis ojos por el mundo que me rodea, mis oídos están atentos a quienes lo necesitan, pero mi corazón logra captar el pesar de cada alma. El dolor. La soledad. La indecisión. El orgullo. La falta de Perdón. La falta de amor. Vivo en un mundo donde cada uno de estos sentimientos prevalecen y aumentan en la población cada día que pasa. Mi corazón se contrista al sentirlo, al escucharlo.. Cuando la solución, la tienen ahí, tan cerca. Pero nos preocupamos tanto por ver lo que hay mas allá, que se nos olvida ver y valorar lo que tenemos en nuestras narices.
¿El dolor? ¿El abandono? ¿La soledad? ¿El orgullo? ¿La falta de amor? Todo esto es temporal, todo esto pasa, pero eres tú quien lo decide. Eres tú quien decide si cambiar, eres tú quien decide si de una vez por todas dejas de sufrir por cosas vanas y ser feliz. No pretendo ofender a nadie, no pretendo ser dura, solo pretendo decir, que todos tenemos el poder de cambiar y ver como todo mejora. Todos tenemos el poder de aceptar aquel amor que Dios nos otorga y sentir la paz que nos infunde. La rosas tienen espinas, pero eso no le resta belleza y espléndida. No te dejes ahogar por las espinas de la vida, demuéstrate a ti mismo y al mundo, que puedes florecer ante toda situación, ante el verano y el invierno, ante la lluvia y el sol. Puedes hacerlo, ¿Por que dices que no? ¿Por qué te enfrentas al mundo pensando "no puedo ser feliz", "no puedo perdonar", "no puedo, tengo miedo"? ¿Por qué te levantas después de aquella pesadilla que te persigue y dices "esta noche sé que tampoco dormiré."? ¿Por qué te achicopalas ante tus dificultades? Si tienes un Dios que te dice, ya yo gané tu batalla. No importa Goliat, no importa el tamaño de la montaña que tengas que cruzar, no importa la profundidad del mar donde te hundes, tienes un Dios que te dice en Éxodo 14:14: "Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos." Detente un momento en tu intimidad, y comienza a creer que no son solo palabras de un libro, comienza a tener fe.
Querido lector, desconozco el tamaño de tus gigantes, la profundidad de tus heridas, el grado de tu dolor, desconozco si te sentiste identificado mientras leías esto. Desconozco que alberga en tu corazón, tus fortalezas y tus debilidades, tus dolencias y tus enfermedades, pero aun desconociendo todo esto, aun desconociendo quien eres, te puedo decir.. No temas, no te desanimes. Suena fácil de decir y difícil de hacer. Hace poco, alguien me dijo "Si comprendieras por lo que paso, entenderías que no es tan fácil." Ninguna persona podría saberlo, aun si padeciera lo mismo que tu. Sin embargo, así como yo te desconozco, tu me desconoces. Desconoces cuando sonrió para evitar las preguntas, desconoces mis dolores y las lagrimas que han corrido por mis mejillas, desconoces mis heridas y mis pensamientos. Desconoces que he padecido, y tal vez te parezca que soy una persona cuya felicidad irradia, pero he conocido las lagrimas, he conocido la soledad, he conocido la falta de perdón, he conocido los mismos demonios que tal vez hoy a ti te acorralan en tu interior y se exteriorizan. Aquella persona que me dijo eso, y a ti, querido lector; Hay alguien que si lo conoce, hay alguien a tu lado que siente lo mismo que tu, que llora cuando lloras, que sufre cuando sufres, que conoce aun lo que desconoces de tu corazón. Ese alguien, que a mi, en una noche de soledad me abrazo, y me dijo "Yo estoy aquí, contigo." Ese alguien, que hoy esta contigo mientras lees esto, mañana esta contigo al despertar... El no te abandona y aún cuando no puedes verlo, aun cuando piensas "¿Me escuchas?", "¿Me quieres?", "¿Donde estas cuando te necesito?", aun esos momentos El esta ahí, peleando por ti y levantándote. Pero debemos entender, que cada mañana al despertar somos nosotros quienes deciden lo que pasará. Y te pregunto, ¿Quieres seguir en lo mismo? Alguien muy famoso declaró: "Si quieres que las cosas cambien, no hagas siempre lo mismo." Yo, lo interprete así: Para que las cosas cambien, debes cambiar tu. No culpes al mundo y a sus adyacentes por lo que pasas, no te sientas como un efecto colateral de una gran catástrofe, no mueras por desilusiones y problemas. ¡Levántate! Ciertamente todo es pasajero, ¿pero cuando decidirás que la estadía de aquellos sentimientos y pensamientos que te abaten se acabe? El reto empieza por ti, pero hoy te insto a que tu lema deje de ser "No puedo." y comience a ser:
Filipenses 4:13
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."