viernes, 6 de junio de 2014

Espejo de lunas.

Una pequeña historia que quise compartirles, cuyo autor no revelare. 

Espero vean lo que yo vi.


"Era ya de tarde... el sol de calma tocaba mis parpados, he allí donde me encontraba esperando el bus, sin obtener ninguna respuesta de este. Pasando por unos infinitamente largos e inhumanos 20 minutos, quizás no parezca mucho, pero en los léxicos de una madre preocupada representa siglos, y para el léxico de un hijo fugado representa muerte. La frustración me vencía hasta la llegada del bus, quizás parezca tonto pero mi alegría por un segundo reboso. Al entrar en el note que alguien me miraba, era un joven, ni tan joven, mas musculoso y robusto que yo, frente a el era un enclenque, temí, al ver que su cara estaba levemente cortada y su apariencia era netamente antisocial. Orandole a Jehova, continué con mi travesía rutal. Mientras el trafico en las calles se haba hecho pesado y el sol moría para darle paso a la luna. Para lo que transcurrió un tiempo hasta llegar frente al colegio de monjas.

Jamas en la vida, me hubiera pasado por la mente que la vería allí, estaba hermosa, su cabello brillaba con la poca luz de la iridescencia, pero no estaba sola estaba con El. Supe que me había visto porque su rostro cambio al verme, por si no lo nombre tenia un semblante decaído, algo triste y molesta, era un embrollo de emociones que trasmitía su bella mirada. Generalmente no conozco bien a Él, pero supe que el era al ver que ella no me dirigió ni un simple "Hola", de hecho que él había subido detrás de ella, con el peor semblante de mala muerte visto por mis ojos. Yo estaba sentado en la 4ta fila del lado izquierdo del bus, y justo ella se sentó en la primera de el lado derecho, haciéndome el inocente le ofrecí el puesto de mi lado a él, sabiendo que si me reconocía estaba firmada mi sentencia de muerte, pero quería correr el riesgo, al final me ignoro o simplemente no me noto.A la final, Él se sentó en el puesto de en frente, no me apresure y seguí tranquilo.

La puerta del bus tenia lunas tintadas, y este se había convertido en el espejo mas hermoso que había visto, ya que daba perfectamente a ella y sabia por lógica que a ella le daba hacia mi. Yo, cobarde y tímido decidí no hacer nada, pero por mas que lo evitaba no dejaba de mirar el vidrio con la esperanza de que pudiera verme, hasta que lo hizo y sonrió, la sonrisa mas hermosa que había visto, la mas tierna, el mas cálido hola sin hablar.. De inmediato parecíamos profesionales en el arte de señas, cosa que a la vez era graciosa, disfrutaba verla reír, simplemente me hacia feliz, pero igual temía a Él, ya que no quería problemas. No las arreglamos para hacerlo lo mas poco evidente y resultaba como un arte para mi y para ella también. Pero al final de todo a lo mejor temió, pues dejo de mirar el espejo improvisado y miro al vació. Din embargo no quería dejar de mirarla, pero si rendir frutos no me miro mas. El tiempo transcurrió tan rápido como se ocultaba el sol, y así fuimos llegando hacia la que era su parada, solo se bajo, entrego su pasaje y espero por él. Trate de buscarla entre la gente, pero no ayudaba la cantidad de pasajeros y transeúntes.


Al irse alejando el bus la veía mas y mas, sabiendo que aun no me miraba, pero en su mente presente estaba."

1 comentario:

  1. Que hermoso!! Me encantó, me gustaría hacerle un video a esta pequeña historia, esta muy linda.

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